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Se pueden "acoger" vinos sin contar con una bodega. Los modernos materiales destinados a la aclimatación (lana de vidrio, corcho, telgopor etc.) permiten instalar una vinoteca, aun en un apartamento, con todas las ventajas de una bodega y ninguno de sus inconvenientes.
En caso de poseer un galpón, la cuestión se solucionaría colocando arena bien seca en un rincón e introduciendo en ella las botellas, puesto que la arena y el vino hacen una buena combinación.
Almacenamiento y Cuidado del Vino
El sitio ideal para almacenar el vino sería el sótano, porque en él la temperatura se mantiene constante a unos 14°C; pero de no contar con un sótano, bastará con un armario situado en el centro de la casa, o bien en cualquier lugar fresco de la casa. No conviene almacenar más vino del que se pueda, pero téngase presente que los vinos finos resultan más baratos si se los compra jóvenes y se los guarda hasta que alcancen la madurez. Las botellas tienen que permanecer acostadas para mantener húmedo el corcho. El mueble mas indicado para el almacenamiento de los vinos es la "bodega" las que pueden conseguirse dentro de una variedad de formas y tamaños. Otra forma de almacenarlos consiste en una caja de cartón, procurando que las botellas queden acostadas, o "cabeza abajo".
Los buenos vinos, y sobre todo los tintos, responden muy bien, estando adecuadamente almacenados, a estacionamientos que pueden ir desde los dos años hasta nada menos que cincuenta. Cabe señalar, desde luego, que solo los más finos pueden durar mas de veinte años, y esos grandes vinos son la minoría, incluso los que responden a criterios rígidos de calidad. En Francia, el país que más vinos finos produce, sólo un 20% de ellos responde a esos criterios. De ahí que la mayor parte de los vinos se embotellan para consumo inmediato y que, aparte del deseo de tener a mano unas cuantas botellas, no necesiten un almacenamiento especial. Con los vinos blancos y rosados, lo mejor es beberlos cuando son jóvenes, frescos y con un deje frutal en el sabor. Sólo muy pocos blancos especiales necesitan envejecimiento para alcanzar su madurez. Los que sí precisan envejecimiento son los blancos finos de Borgoña, el Sauterns, y el auslese.
La mayoría de los vinos tintos, debido a su contenido de taninos, mejoran con la edad, aunque sólo sea por poco tiempo.
Los Claretes, Borgoñas y Rhones, así como algunos italianos se conservan por períodos mucho más prolongados.
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