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Control de Calidad del Vino
Todo este largo proceso depende de dos personas muy importantes. La primera es el catador de vinos, cuyo trabajo es seleccionar las variedades con arreglo a su estilo, calidad y sabor. La segunda es el supervisor de calidad, responsablle de comprobar la calidad del vino de su abastecedor, así como en cada etapa de su producción, para garantizar la perfección.
Las pruebas de laboratorio para determinar la graduación alcohólica también son realizadas por el supervisor de calidad, la acidez el azúcar, etc., que son aspectos naturales del vino, pero que deben darse en cantidades precisas. Asimismo verifica la existencia de contaminantes. En cumplimiento de sus funciones puede ordenar algún tratamiento especial para ciertos vinos y hasta es probable que imponga un procedimiento, más propio de un hospital que de una factoría.
Suelen utilizarse botellas esterilizadas para ciertos vinos ligeros y delicados como algunas variedades alemanas, que tienen baja graduación alcohólica pero conservan vestigios de azúcar capaces de generar contaminación por fermentos. Un sector de la bodega se separa del resto, para poder mantener un alto grado de higiene. Las botellas se esterilizan antes de entrar a la máquina embotelladora, se les pasa una llama por la boca, e inmediatamente se le coloca el corcho, también esterilizado
El bebedor medio, más probablemente, deseará conocer la diferencia precisa entre los vinos llamados "ordinarios", "buenos" y "finos".
Los vinos ordinarios acusan grandes variaciones de calidad siendo las únicas normas a las que deben ajustarse (donde las haya), las que se refieren a su graduación alcohólica. Los buenos, en cambio, presuponen una calidad, pero no toda la que necesitarían para que un perito los considere buenos. La situación puede ser bastante complicada en estos casos.
En Francia, algunas de las zonas de "Appellation Contrólée" producen vinos con regularidad, en un sistema de viñas particulares, que tienen todas las características correctas de su tipo y región y que pueden considerarse buenos. En cambio, no suelen ser mejores, posiblemente, muchos vinos embotellados de cosechas clasificadas de otro "cháteau" o finca. Pero en general, puede afirmarse que los vinos que se conocen por el nombre de su viña y estan embotellados en ella, pueden casi con seguridad ser finos.
En España hay que conocer las marcas que gozan de reputación, tanto de los Jerezes como del vino Rioja. Lo mismo cabe decir del Oporto y de los vinos "encabezados" de aperitivo y de postre, pues todos ellos están sujetos a sistemas de clasificación que difieren entre sí. El control de calidad es, hoy por hoy, un interés primordial de la industria del vino en todo el mundo, y el nivel mínimo se ha elevado considerablemente.
Fama y Moda del Vino
Los vinos mas finos padecen los inconvenientes de la fama. De los que tienen una reputación de grandeza, la gente exige, de manera poco razonable, que todas las cosechas sean excelentes; y así los precios a que se venden hacen parecer que realmente lo fueran.
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